Que ver en Brugge (Imprescindible para un día)

Hoy hablaré de qué ver en Brugge, en español Brujas. Brugge viene de puente, pero solo en español tiene un significado como Brujas. Se debe a que con la conquista castellana de Flandes, al oír Brugge, fueron destilando la palabra hasta llegar a Brujas, sin ninguna otra razón. Así que los souvenirs con brujas están hechos únicamente para españoles, aunque no tenga nada que ver con la ciudad.

Brugge se trata de una ciudad encantadora y patrimonio de la humanidad, ya que conserva casi todas sus construcciones medievales, y que vale la pena visitar. Mi estancia fue corta, así que no conozco muchos trucos para ahorrar dinero, aún así os puedo explicar lo básico que ver y un poco su historia, por si os animáis a visitarla. Continuar leyendo “Que ver en Brugge (Imprescindible para un día)”

Ponemos el turbo. Francia, Luxemburgo y Brugge en 24 horas.

Después de esperar al BlaBlaCar decido ir a comprar algo de comida antes de que llegué, pero es justo cuando llego al centro comercial cuando me llama. Me dice que esta en el aparcamiento, lo malo es que media ciudad es parking, así que intentamos concretar el lugar. Ahí se destapó un problema gordo, el idioma. Ella solo habla francés y su acompañante parece ser que aún entiende menos el inglés. Finalmente con la palabra McDonalds nos entendemos y quedamos allí.

El viaje se iba a hacer tedioso por el tema de la comunicación. Al principio las vistas por el puerto de montaña eran preciosas y aunque no se mediara palabra fue realmente entretenido. Al allanarse el camino y hacerse más monótono, no tardé mucho en quedarme dormido. Ya se convierte en tradición.

 

Despierto en Toulouse, en pleno centro con un atasco importante. Eso generaba bastante estrés en la conductora, así que intento que, rápidamente, me firme como testigo para el Récord Guinness. Me echa la firmita y me deja en la estación de tren. Tengo 2 horas para ver algo de la ciudad y grabar algún video, aunque al final entre la nostalgia y el llevar la mochila a cuestas, con una hora tuve suficiente.

 

Llega el tren y voy para entrar. Hay mucha mas gente que la otra vez que lo cogí, hecho que relato en mi libro. Quizá se deba a que esta vez voy en pleno verano y eso me fastidia. Hace un año me costó un euro el viaje a París, pero esta vez solo había billetes para las camas. Así que 32 € por una cama en un compartimento con 5 camas más. El agobio y la calor eran importantes.

 

Llegamos muy temprano a París. Debemos de coger el metro para cambiar de estación. Al llegar casi todo esta cerrado, es un problema ya que para el tren que debo coger debo reservar. Aunque el problema acaba siendo una bendición, ya que me dejan entrar sin reserva, de gratis.

En menos de dos horas ya estoy en Luxemburgo, mi quinto país. Se trata de una ciudad con arquitectura francesa, aunque más limpio y cuidado que París. Tiene encanto, no tiene monumentos enormes e impresionantes, pero si que son bellos. La historia de la ciudad es más que nada militar. Se dice que era la Gibraltar del norte, ya que su fortaleza era casi inexpugnable. Finalmente por un tratado entre las grandes potencias, se decidió desmantelar el fuerte debido a su gran poder militar.

Captura de una parte de la ciudad.

Mientras visito la ciudad me salta Couchsurfing, deseaba que fuera un host aceptando mi solicitud para quedarme en su casa, pero no. Se trata de una función para quedar con gente y un taiwanes me preguntaba si quería ir a tomar algo. Acepto y a los 20 minutos estábamos tomando una cerveza en un parque, mientras me explicaba un poco como era su vida en Luxemburgo.

 

Terminamos la birra y se va para su casa. Yo prosigo con la Expedición, grabo un poco y me dirijo para el siguiente país, Bélgica. Tenemos un problema con el hospedaje, nadie ha aceptado mis solicitudes. Mi plan es ir a Brugge, muy cerca de la costa, así que por qué no dormir en la playa. Al llegar a Bruselas la idea se me va de la cabeza. Llueve, y el mayor problema es que todas las pruebas para el Récord Guinness se podrían ir al carajo. Envío solicitudes a la desesperada y a todos los pueblos de Flandes. Pero nada. Finalmente prosigo con el plan de ir a Brugge.

 

Llegamos a la preciosa ciudad de Brugge y seguimos algo dubitativos con dónde dormir. Empieza a anochecer, chispear y decido meterme en un albergue. Busco el más barato en internet y voy para allá. Pregunto para dormir y me dicen que no hay lugar. Intento insistir un poco, pero nada, me dice que pruebe en otro. Pregunto en el siguiente y nada. El alba se acerca y cada vez llueve más. Cielo y esperanza se van oscureciendo sin saber bien bien donde dormir.