Visitar la pobreza como ocio y el postureo con niños (Tema Dulceida)

Hace mucho tiempo que deseaba hablar de este tema, pero lo cierto es que no sabía muy bien como enfocarlo. Después de que saltara el tema de Dulceida, me he animado a entrar en el debate, con dos temas que me molestan y que se podrían empaquetar con las dos polémicas: la de la foto con los niños y la foto en la piscina.

Empezaré diciendo que el linchamiento masivo no ayuda. Su respuesta ha sido a la defensiva y victimista, sin entender la raíz del problema con sus publicaciones. Donar a organizaciones benéficas no afecta en nada al acto en sí. El que yo intente recaudar dinero para Médicos Sin Fronteras, no me da carta blanca. Es más, intento reflexionar mucho más todo lo que hago a lo largo de mi viaje. El linchamiento no ayuda ni para que reflexionen sus seguidores ni para que lo hagan ellas mismas.

Dicho esto, es importante hablar del hecho. Doy por sentado, desde el principio, que la foto no era para promocionar unas gafas; y quien creyera que el problema era ese, también tiene que reflexionar un poco.

Recuerdo al llegar a Papúa Nueva Guinea, cuando al conocer a Onno, mi host en una chabola de un poblado, de lo primero que me dijo fué: “Cuidado con fotografiar a los niños, que la gente no entiende porque”. Si no hubiera estado en otros países subdesarrollados, le hubiera respondido: ¿para qué iba a hacer yo fotos a los niños?

Pero he estado en otros países pobres y he visto el postureo con las fotos con niños. La primera vez fue en Filipinas. Llegué a una playa y había unos niños que pasaban el día allí. Bañandose, jugando y hablando con los turistas. Porque son niños, son curiosos, quieren jugar y también saben que hablando con los turistas a veces cae algo. Sin olvidarnos que los turistas tienen un montón de cachivaches inalcanzables para ellos.

Me parece completamente normal hablar con ellos, jugar un poco, en mi caso tocar Despacito porque no paraban de pedirlo, e incluso hacer una foto o un vídeo, si realmente haces amistad con alguien o hace algo asombroso (un par de chicas cantaban fenomenal) igual que harías con cualquier otra persona. Pero hay que subrayar el REALMENTE. Porque me hartaba de ver grupo de turistas llamando a los niños para que fueran a su toalla y con dos preguntas tontas hacerse el selfie de rigor. El postureo y cada uno para su lado.

La cuestión es que se usa a los niños como objeto, como animal curioso, como rareza; no como personas. Y no solo niños, también adultos, aunque la mayoría de veces se establece un vínculo antes con los más adultos.

Sé que es difícil. Intento no usar la pobreza como zoo ni como museo, a pesar de que tengo que mostrarlo al hablar de MSF y la situación de los países en los que trabajan. Pero al final se trata de enseñar la situación, condiciones y no selfies con niños riendo.

Muchas veces se trata de algo racista, pero yo creo que, como todo, es algo clasista. La gente no se quiere hacer fotos con niños negros ricos, quiere hacerlo con niños negros pobres. Y no hace falta que sean negros, pueden ser asiàticos, mulatos, magrebíes, blancos, sudamericanos, etc. Y hablamos de tercer mundo. Porque si entramos al 4to mundo de las ciudades, allí todos los turistas pasarán de largo de los niños. El cuarto mundo, el siempre olvidado.

Más exagerado es el caso de Dulceida, en el que aquí si que hay racismo. Contratas un safari de lujo, y entre tus fotos con los animales de la Sabana, viene incluido fotos con los negros de una tribu. Al completo nivel de zoo o circo. Ya que muchas veces lo es, un simple paripé para los turistas. Unos turistas que no van a entender nada de la cultura, más que esa actuación y cuatro fotos en el resort. Así que no pidáis que sepan que al pais que van tiene sequía.

Aunque para mi es lo de menos. Nadie se ha parado a reducir el consumo en occidente ni por el planeta ni por solidaridad. Así que tampoco vayamos de hipócritas. Esta feo? Sí. Pero ese linchamiento me parece desproporcionado.

Porque pasa en todos los lados, la gente visita la pobreza por ocio. Algunos por el postureo y las fotos con los negritos, otros por el precio. Y al menos ellas no iban de mochileras aventureras que no llevan pulsera. Pero está el lado hipócrita de muchos de los viajeros aventureros al Sudeste asiático.

Me parece igual de grave lo de la piscina cuando mucha de la gente tira comida visitando países subdesarrollados. Encima yendo a restaurantes caros, aunque sean baratos para el que viene de occidente, después de regatear a cualquiera 5 cent de mierda. Que para ti no son nada, pero a ellos 5 cent les ayuda. Pero que a ti nadie te quite vivir como un rey, un rey aventurero.

Pero en definitiva sé que es tema complicado. Mucha gente queremos conocer mundo y hay muchas maneras hacerlo. Más que nada es ese postureo, el utilizar la pobreza para molar y el ver las otras culturas y razas como un zoo, parte de un safari. Sin ninguna oportunidad o ganas de vivir y aprender de ellos, que aunque a algunos se les olvide, son personas. .

Sumamos 19 países al ritmo del Kanka

Aquí os dejo el montaje con los últimos 19 países visitados. 19 menos para lograr el Record Guinness a la persona más joven en visitar todos los países del mundo. Empezando por la preciosa Krákov, yendo a Asia por Rusia y acabando en Sydney, Australia.

El poema del viaje

Hoy os dejo otro poema. Este me salió del tirón y no le he dado ninguna vuelta más, tenéis el sentimiento tal y como estaba. A mi no me gusta, pero a su destinataria sí, así que juzgad vosotros mismos.

Atravesando la oscura noche
Desde la ventana de un tren
Intento que las palabras fluyan
Sin que nada genere desdén.

Pero en mi mente no aparece
Adjetivo ni vocablo alguno,
Tan solo tus bellos ojos verdes
Cuya mirada hace revivir a uno.

¿Como puedo buscar musicalidad
Mejor que la de tu adictiva risa?
que me deleita con la posibilidad
De disfrutarla eternamente sin prisa.

Jamás podría encontrar
Verso más bello que tu sonrisa,
Que no dudaría en besar
Si tuviera la correcta premisa.

¿tan solo quiero mostrarte halago,
O ya no se lo que hago?
La soledad nubla mi mente,
O quizá el no volver a verte.

Todo ha sido tan fugaz
A la par que tan falaz
No se si que hables mi idioma
me ha gastado una mala broma.
No se si tú inusitado calor
Ha engañado a mi corazón,
No se si tú extraño no,
Ha logrado convencernos a los dos.

No te preguntes que pretendo,
Ni siquiera se lo que estoy diciendo
Tan solo intento expresar,
Que todo fluya sin cesar.

Bajo la oscuridad de esta noche triste
La nostalgia invade el ambiente.
Y el vacío que has dejado persiste
Dejando desolados corazón y mente.

Quizá odiaras mi métrica tortuosa
Tómatela como simple prosa,
aunque mi mente sea algo patosa
Solo quiere perpetuar tu sonrisa sabrosa.

Sé que te genero incomodidad,
Pero que tu bella respuesta
Sea una risa de sinceridad,
Es lo que me deja la duda puesta.

Me recordaste versos pasados
Donde no encontraba poesía ni arte.
Jamás a Afrodita hubiera aceptado
Si sus vacuos sueños no comparte.

Pero tu mirada vislumbraba arte.
Y tu alegría, poesía.
Pero de tus sueños no he formado parte,
Sin saber si son verdadera alevosía.

Quizá mis rudas formas,
No hayan dado opción,
Quizá no quería,
Acelerar mi pasión.

Que no te asuste lo que digo
No es nada lo que te pido
Tan solo busco entender mi corazón
Sin querer ningún nombre ni razón

Solo el camino, que me ha brindado un regalo
Que como he podido, he disfrutado.
Solo por un instante ya estoy agradecido
Aunque me conlleven meses de olvido.

Puede que cada palabra te sorprenda,
Que me reprenderás para que aprenda.
Pero el maravilloso momento ya pasó
Como algo efímero que me cautivó.

Y aunque el partir se hace duro
Gracias por darme un recuerdo amable
Al recordar vendrá una sonrisa seguro,
Irkutsk para siempre será adorable.

Gracias por tu poesía
por tu ayuda
por tu alegría
por compartir
por hacerme vivir,
Gracias por ser.

Aquí la basta forma
De agradecerte lo vivido
Con la emociones resistiendo
A la muerte del impío olvido.

Mi primer Couchsurfer

Para quien no lo sepa, Couchsurfing es una pagina web en el que viajeros y lugareños se ponen en contacto, donde los segundos le ofrecen hospedaje a los primeros, sin buscar nada más que un intercambio cultural y conocer a gente nueva. Es una muy buena forma de viajar, no por que sea muy barato, sino porque puedes adentrarte mucho más en la cultura de allá donde vayas, entendiendo las costumbres viviendolas como un local.

Casi una hora después de la hora acordad suena el teléfono. Un mensaje de Joao, el couchsurfer. Me avisa de que ya ha salido del trabajo y que vendrá para aquí. Mientras yo sigo en la avenida dos Aliados, sufriendo un poco la rasca. Pero al menos las vistas merecían la pena. Continuar leyendo “Mi primer Couchsurfer”