Estancia en Roma

Llegamos a Roma que aún no ha amanecido y yo con un sueño insoportable después de los problemas de la noche anterior. Me voy para casa de Reshab, el CS para mi primera noche. Se trata de un chico indio que está estudiando en Roma. Vive con un par de amigos iraníes.

Todos muy amables, pero mi cansancio impide un poco la comunicación. Además me da una auténtica bomba para desayunar. Un café, que no ayuda, y un plato de comida hindú, que para él no es picante pero para mí si.

 

Dejo mis cosas y me voy para al centro a hacer mis quehaceres. Grabo un par de vídeos, algo que fue muy difícil. Roma en agosto es un auténtico caos de turistas. El centro está completamente hecho para ellos. Y uno intenta grabar un vídeo para su montaje final, y tiene que hacer veinte tomas para tener una en la que no se cruza nadie, y ni aún así.

 

Terminamos con los vídeos de roma y nos vamos al pequeño país del Vaticano, ya que sino no hubiera bajado tan al sur. Normalmente necesito muchas pruebas para confirmar que he estado en cada país, pero en el Vaticano no había ni billetes de viaje, tickets de compra, etc. Solo el vídeo o foto. Normalmente pido a alguien que me firme como testigo, aunque Guinness me pide gente como embajadores, policia, etc. Siempre pasaba de ellos, pero aquí me parecía adecuado hacerlo.

Pregunto primero a una de las patrullas de La Plaza De San Pedro. Casualmente uno de los dos policías era español, pero muy hoscos me envían a hablar con la guardia suiza. Voy pasando por varios controles explicando lo que quiero, aunque al final resulta ser que ya habían sido informados de ello, pero les molaba que yo lo dijera. Al final, justo en el último, o eso parecía, me deniegan la entrada. Me dicen que pregunte a los policías de La Plaza. Estos me envían a la gendarmería y estos otra vez a los polis. Al final me dicen que nanai, que pido datos personales y que no me los van a dar. Última vez que intentaré que un poli me firme.

Llegando al Vaticano

Aprovecho lo que queda de tarde para hacer un free tour. Allí me doy cuenta que Roma es el lugar de los viajeros principiantes, o de turistas. Todas las típicas bromas de tours consiguen ser algo novedoso. Todas las recomendaciones con comisión (y se notaba con mucho descaro que las cobraban) se las tragaban con libreta en mano. Pero como soy un enamorado de la historia y me encanta que me la cuenten pues ahí estuve yo.

 

Al día siguiente el CS que me tenía que acoger me dijo que no podía y Reshab tenía a 4 chicas vascas, así que me iba pa la calle. Antes aprovecho para cocinar algo (eso que me ahorro) y les hago un arroz a la cubana y patatas bravas… lo de siempre vamos.

Me voy al centro y acabo en un hostel de mala muerte. El más barato pero 15€ me parecía muy caro. No había ni un lugar para sentarse, el wifi a penas funcionaba, habitaciones repletas de malas literas y un baño para todos.

Al día siguiente me voy con Salvatore, un CS amante de los deportes, con quien pude conversar sobre la NBA a gusto. Bueno él en italiano y yo en español. Su inglés no daba para mucho.

 

Saliendo de los deportes la comunicación no fluyó mucho. Quizá por el idioma… nos fuimos al Trastevere, lugar preferido de Roma de Salvatore, donde me invitó a un granizado.

Trastevere

Después nos fuimos a buscar a un amigo suyo que era cura. Era de Nápoles y era muy animado y divertido, a parte de muy acogedor. Nos fuimos a casa suya, donde vivía también una chica de Kenia. No entendí muy bien de quien era la casa, así que tampoco me hagáis mucho caso. Cenamos todos juntos y nos volvimos para casa.

Por la mañana me marcho camino a Bolonia, donde me espera Giada, una amiga del segundo Camino, que hace varios años que no veo ni hablo, y ciertamente nunca tuvimos una relación muy estrecha. Pero que me invitó con los brazos abiertos para hacer parada camino a San Marino.

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