Yo he abusado sexualmente

Lo que voy a contar ahora me llevó mucho tiempo aceptarlo, o más que nada entenderlo. Aunque no me llevó menos de un día arrepentirme para siempre. Porque después de casi 5 años puedo decir que sí, yo abuse sexualmente, inconsciente de lo que hacía y tardando mucho en comprenderlo. No solo el hecho, sino cómo la sociedad se mostró pasiva cuando expliqué los hechos y cómo después de todo puedo afirmar que el patriarcado fomenta estas situaciones.

Primero de todo explicaré por encima los hechos. No voy a nombrar a la chica implicada y las pocas personas que sabéis la historia pido que respetéis su intimidad. Es algo que me cuesta muchísimo explicar e incluso recordar, pero lo voy a hacer esperando que esto sirva para reflexionar.

Tenía 18 recién cumplidos y una chica dormía en mi casa en la misma cama. Yo iba a lo que iba y cegado por ello veía el objetivo sin más. Después de varios ratos de caricias con poca reciprocidad, acabé tocándole los pechos con descaro e incluso llevando la boca a ellos. Todo sin entender que si no hay un sí, significa no.

Pero uno esta cegado en ese momento, y no porque estuviéramos a oscuras. Todo formaba parte de ver hasta donde podía llegar, entendiendo que si no decía “Para” era por que quería. No fui capaz de ver lo claro que estaba que ella no deseaba nada de eso, que no lo disfrutaba. Porque el cuerpo puede tener reacciones, es involuntario, pero los deseos de una persona son los que son. Fue después y con el tiempo que me fui dando cuenta, de lo gilipollas que fui por no ver algo tan claro, de lo cegado que estuve para comportarme como un cabrón y de lo poco empático que fui para no darme cuenta de que estaba siendo, seguramente, el error más grande de mi vida.

Y me dí cuenta por mí mismo. No me sirvió ver que ella estuviera distante, fría y arrepentida a la mañana siguiente. No me sirvió que ella, al día siguiente, me dijera que no había querido pero no sabía como decirme no. Siguiendo con el pensamiento: “si no dice no, es que lo quiere”, no creía sus palabras. A pesar de que claramente me dijo: no sabía como decirte que no.

Además ese pensamiento se alimentaba por los amigos a los que les expliqué la situación. Tan solo dos amigos me remedaron, uno refiriéndose más a porque sobrepasaba la línea de la amistad enredando las cosas y la otra fue un poco más en la dirección adecuada. El resto seguía alimentando la idea de que hice bien, como si las mujeres no supieran lo que quieren y que su palabra no tiene ningún valor.

Fue al pasar unos meses cuando me dí cuenta de lo que paso aquella noche, que ella en ningún momento mostró ningún gesto de querer, más bien lo contrario. Entendí que lo que pasó no fue consentido. Desde el primer momento que ella me dijo que no quería empecé a preocuparme, no lo negaré, pero fue al darme cuenta yo solo cuando realmente me afectó. Estuve como un año sin poder tocar a una mujer, aunque solo fuera amiga y no hubiera ninguna atracción sexual, por miedo a que estuviera haciendo algo que les molestara o no deseara. Algo que no debía.

A poco a poco y muy gradualmente, aprendí que hay mujeres que si quieren que haya contacto físico conmigo, que no todas no van a querer. A darme cuenta de si una mujer desea o no, y de que si hay dudas no cuesta nada preguntar. Que no pasa nada por probar a dar una simple caricia, o a dar un simple beso si no ha mostrado rechazo. Aunque debo aceptar que aún arrastro algunas de esas actitudes de los primeros años.

Pero aprendí a las malas, lo que mucha gente no se daría ni cuenta o que simplemente diría que lo que hice no estuvo mal. Porque los habrá. Comentarios rollo “si luego se arrepiente no es culpa tuya”, “si no te decía que no, es que quería”, “¿Cómo ibas a saber tú que ella no quería?”, etc.

Casi todos esos comentarios vienen de hombres, porque esas normas siguen vigentes en la sociedad y en nosotros. Si no te follas a una tía es porque no le has echado huevos, no porque no le hayas seducido. He oído tantas veces: “las tías no saben lo que quieren, tu tienes que ir con todas”, “pica piedra y caerá”, etc.

En el libro hay una pequeña historia con una chica, con la que en pleno calentón, me dijo que no podía avanzar más porque no quería. El 90% de los hombres con los que compartí esta historia no entendieron porque no seguí sin más. Algunos comentando como ellos hubieran hecho oídos sordos y continuado hasta el final. Porque una vez más lo que diga o quiera ella, no importa.

Recuerdo también cuando estaba en China con una chica de la que me había enamorado. Hice 2200 km a dedo para ir a verla sin saber si el amor sería correspondido. Al llegar resultó no serlo, pero pasamos unos días juntos como amigos y colgamos algunas fotos. La cantidad de mensajes diciendo “fóllatela” fue abrumador. Es cierto que en ningún momento dije si era correspondido o no, pero nadie se molestó en preguntarlo. Daba igual lo que ella quisiera, tenía que “follármela”. Incluso si a alguno le contestaba que ella no quería nada conmigo, la respuesta era la misma. Eso es cultura de la violación.

Lo que quiera la chica va a segundo plano, porque el hombre es el que sabe lo que quiere y las mujeres nunca tienen nada claro. Es la idea que impera en el patriarcado y cuando se denuncia, nadie lo toma enserio. Porque todos sabemos que no vamos a violar a una chica entre 5, que no vamos a agredir a una mujer por la calle, que no vamos a echarle algo en la bebida de alguna chica para luego abusar de ella. La mayoría de hombres no se refleja en ello y la mayoría de hombres me animaron a acostarme con una chica sin interesarse si ella quería o no. Todos los hombres con los que hablé no vieron abuso en lo que hice. Aunque la cultura de la violación y el abuso no es más importante en lo primero, sino de igual manera en lo segundo.

Lo veo así y quizá patine. La cultura de la violación tiene resultados menos frecuente que acaban violaciones sonoras y mediáticas. De gente que asesina, golpea, amenaza, agrede sexualmente; delincuentes que drogan a chicas para abusar de ellas, etc. Esas personas me parecen auténticas enfermas y esa cultura de la violación les incita más. Pero creo que una de las consecuencias más claras es casos como el mío, que en ningún momento quería excederme, que hubiera aceptado un no sin rechistar y que fui completamente inconsciente de que ella no estaba disfrutando ese momento. Los hombres que entendemos que No es No, pero que esa presión cultural hace que, a veces, nos olvidemos de que SI NO ES SÍ, ES NO.

7 respuesta a “Yo he abusado sexualmente”

  1. Es triste que hayas tenido que llegar a ese punto para entenderlo. Pero como mujer, valoro muy positivamente que hayas abierto los ojos y llames a lo que fue por su nombre.

    Gracias por compartirlo.

    1. Sé que es triste y será un error que llevaré siempre conmigo. Y aunque parezca mentira me costó mucho ponerle en nombre que le toca. Me costó mucho entenderlo, por eso lo comparto, para que a otros no les cueste tanto e se eviten estas situaciones.

  2. Recuerdo cuando tenía 16 años y algunos de mis amigos (los que eran más «gallitos») se mofaban de mí, por decirles que sí.. que había conocido tal chica pero que ella o yo no nos sentíamos cómodos y al final no quisimos practicar sexo. Para mi no era ningún problema, el hecho de no practicar el sexo por primera vez si alguno o ambos no estábamos cómodos con la situación.
    El problema resultó ser, ser un chico respetuoso en un entorno que cómo bien dices, favorece las actitudes de desprecio hacia las mujeres.
    Recuerdo también cómo se mofaban de mi por mis decisiones de no practicar sexo, a veces incluso ponían en duda mi sexualidad.

    Yo al final lo vi claro, cambié de grupo de amigos. Pero a día de hoy no creo que esos niños (porque sí, a esa edad aún faltan muchas cosas por aprender) maleducados hayan aprendido mucho sobre la materia de respetar y comprender a otro ser humano maravilloso como son las mujeres.

    Quisiera pedir desde aquí, que se hagan más talleres de educación social dirigidos a hombres para solventar esta situación.

    Sin quitarle el mérito a todas las chicas que luchan por sus derechos como iguales que son a los hombres, me parece muy importante que los hombres que vemos en su causa algo lógico y más que necesario, condenemos también las acciones sexistas que siguen produciéndose en nuestra sociedad.

    Gracias por escribir el post, espero que invite a la reflexión de muchos hombres.

    1. Sinceramente yo hubiera hecho lo mismo que tu, no hacer nada si los dos no estuviéramos cómodos. Pero fui incapaz de darme cuenta, porque como digo impera la norma de que no es no, y nos olvidamos de que quizá la otra persona en ese momento no sepa como decir no.

      Y totalmente de acuerdo con los talleres aunque creo que debería ser para ambos sexos. Los talleres de prevención del maltrato a los jóvenes está bien y de que las mujeres que lo empiezan a sufrir puedan identificarlo con tiempo, antes de que llegue a violencia física. Y los hombres que eno solo están los límites en no pegar, no drogar y no violar a las mujeres, que hay muchas formas más de abuso que a veces somos inconscientes.

  3. No sabes cómo estás ayudando. Lo leía llorando, pensando en esa chica y en ti. Ojalà todos aprendiéramos a ser rechazados, a entender que no hay un “mío” cuando se trata de personas. Tú lo has entendido. Y creo que todas las personas que se han sentido abusadas tendrian que leer este texto para aprender que no estan solas, y que hay alguien ahí que las entiende por haber estado al lado contrario. Sinceramente me pareces muy valiente, mucho más que culaquiera de las personas que me rodea ahora mismo que se estan preguntando si la tía a la que abordaron anoche que salía con sus amigas, les enviará un mensaje de “quiero follar contigo” porque claro, la invitó a un cubata y eso es “devuelta”. Que me invites a un cubata no quiere decir que después te lo tenga que delvolver. Que te hayas fijado en mí no quiere decir que no me merezco algo mejor. Que me meta en tu cama no quiere decir que acabemos follando. Tú lo has entendido y has actuado ante esta censura social de “yo no he drogado a nadie para acostarme con ella, por tanto, no he abusado ni violado.” Y eso es de valientes. Gracias, muchas gracias.

    1. Reconozco que tenía miedo de publicarlo. Aunque más por lo que me pudieran decir por el acoso (porque yo me critico a mi mismo por ello y me da bastante asco cuando pienso en el yo de ese momento) por si patinaba en alguna de las reflexiones o en cómo contarlo. Pero si como dices ha ayudado ya estoy más tranquilo. Gracias por tus palabras

  4. Gracias por tu sinceridad y por elevar tu consciencia.
    Y, sobre todo, por explicar lo que explicas. Esto es incluso más necesario que que las mujeres expliquemos las 1001 historias de agresión/abuso sexual que hemos padecido a lo largo de nuestra vida. Es necesario que los hombres os deis cuenta de cuánto daño nos hace la sociedad actual y cómo el machismo o la filosofía del “uso” de la mujer está totalmente extendida, incluso entre los que, como tú, probablemente se definan como hombres normales.
    En mi opinión, es sumamente importante que los hombres os impliquéis en la evolución hacia mejor de esta sociedad. Porque el patriarcado nos hace daños a todos y a todas.
    También es importante que expliquemos historias de actitudes ejemplares, de aquellos hombres que “pudiendo” no abusaron de una mujer y/o la protegieron y respetaron.
    ¡Ánimo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *