Viaje curioso para llegar a la insípida Podgorica.

Salimos de Sarajevo por la parte serbia de la ciudad. Por la misma por donde llegamos. Las relaciones con Montenegro no son tampoco buenas, ya que fueron los últimos aliados de Serbia. Me esperaba un bus destartalado, pero al menos ponía que había wifi. Aunque al final me llevé una sorpresa, el bus fue un minibus bastante nuevo, pero sin wifi… No se que es peor.

 

Pero no iba mal cuando pensaba en un viaje con vehículos decadentes, ya que la calzada si que lo era. Se trata de una carretera muy secundaria, casi sin asfaltar, por la que pasan autobuses y camiones. Incluso en algunos momentos el trazado esta sin asfaltar. Os muestro un video aunque no se vea muy bien.

 

Pero a pesar del tipo de ruta, las vistas son maravillosas. Al principio pasando por valles y montañas por las que pasaban ríos muy movidos. Lugar idóneo para hacer rafting y durante todo el camino nos encontrábamos campamentos para ello, hasta llegar a la frontera.

Una vez cruzada la frontera la carretera cambia. En primer lugar esta perfectamente asfaltada, y luego va recorriendo la cresta de la montaña de lado a lado del valle, cruzando por puentes. Un maravilloso trayecto hasta llegar a unos preciosos lagos en medio de la montaña.

 

Finalmente llegamos a Podgorica por la noche. Ya sabéis la puntualidad de los transportes de los Balcanes, no cuentes con ella. No había mucha comunidad Couchsurfer, así que tocaba ir a un hostel. Lo primero fue encontrar wifi sorteando a taxistas que te abordaban para que los contrataras. Al final encuentro uno barato y cerca y a los 10 minutos allí estaba.

No tenía planeado quedarme mucho, todo el mundo decía que Podgorica no tenía nada por ver. Pero uno siempre cree que algo hay. Pues creédme, no hay absolutamente nada por ver.

El primer día lo recorrí con un croata de Split, buscando un lugar para grabar algo, pero no había nada. Así que decidí hacer caso a todos aquellos que me recomendaron la costa. Pero con la condición de encontrar un Couchsurfer, así iba a dedo y no gastaba nada.

 

Aprovechamos el día siguiente para ponernos enserio con este blog, hasta entonces nos era imposible concentrarnos en el continuo viaje sin paradas. Mientras esperaba respuestas de los pueblos costeros, por si conseguía algún anfitrión.

Finalmente no se dio la fortuna, pero aunque debía salir el día siguiente, decidí quedarme una noche más. Necesitaba una pausa para ponerme a trabajar, y fue en ese instante cuando pude conseguir la regularidad con los posts. Una parada realmente necesaria.

Al final Podgorica no me dio buenas instantáneas, pero el tedio de estar en una habitación sin nada que hacer me dio el empujón para meterme en el blog de lleno. No solo eso, también conocí una chica suiza con la que fuimos a pasear la última noche y algún monumento vimos. Aunque como digo realmente no hay nada por ver.

Foto mala, monumento malo.

A la mañana siguiente cogimos el bus para salir de Podgorica, yo dirección Tirana y ella a la costa. Nos despedimos con un abrazo y tocando el ukelele mientras ella cantaba con una hermosa voz.                                                       .

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