Viaje a Italia, pasando por Mónaco.

Salimos temprano de Ginebra, sobre las 6, y aún así por pocas no llegamos al tren. Tenemos un largo trayecto hasta Roma, el cual debe pasar por Mónaco. La primera parada es Lyon, donde debo coger un tren a Niza. Al llegar descubro que podía haber dormido dos horas más, porque encima tuve que coger asiento en primera clase.

 

Debía hacerlo ya que si perdía un tren me jodía todo el plan del día. Así que con resignación me siento en primera clase, donde me quedo dormido a los dos minutos. Aquí mi review sobre el viaje.

 

Llegamos a Niza, donde debemos coger un tren a Mónaco sin entretenernos mucho. acabamos llegando con tan solo 3 horas para buscar un buen sitio donde grabar, buscar testigos que me firmen y alimentarme un poco. Los testigos lo resolvemos en la propia estación, en la oficina de turismo. Oficina que recomendaba ver lugares como este.

 

Empezamos a andar con algo de esmero, y a subir a la montaña. Allí todos los turistas se quedan mirando como el loco de la mochila, con todo el solano, se atreve a subir y a toda prisa. Llego al palacio real, con los guardias que menos imponen de todo el mundo, al menos por lo que he visto ahora.

 

Grabamos el vídeo en la cima, con todas las vistas al puerto, lo más famoso de la ciudad. Pero luego, según vamos moviéndonos dentro de las murallas, empieza a ganar belleza los edificios.

 

Ya más contento por que la pateada no haya sido en vano, me voy a comprar algo para comer. Vamos para un centro comercial, en busca de un súper. Y fue algo difícil encontrarlo, ya que para entrar debía coger un ascensor y entrar bajo tierra.

 

Con la velocidad que llevo todo el día voy a coger el tren que nos lleva a la frontera italiana, y allí coger otro a Génova. Las vistas preciosas del mar mediterráneo me dan, al fin, un momento de calma.

 

Pero solo sería un momento ya que al llegar a Génova me encuentro con todas las taquillas cerradas. Así que debo hacer la reserva con las máquinas, algo muy difícil si llevas Interrail. Después de mucho rato averiguando como funcionaba (encima estaba en italiano), consigo preparar el billete, pero tan solo imprime el recibo.

 

Los de seguridad me dicen que enseñe el recibo en el tren y me dejaran pasar. El problema es que yo he pagado por una cama (solo quedaban esos) y costaba 40€. Pero no me querían dar cama porque no tenía el número de esta. Después de mucho discutir le digo que he puesto mi nombre y apellidos en el billete, y me encuentra. Antes tenemos que ir a por el jefe, el más osco y reticente todo el rato, que me pide documentación y todo. Finalmente tengo mi cama.

 

Me pareció algo realmente absurdo. Tenía mi recibo conforme había pagado por una cama y ¡había camas de sobra! En mi compartimiento no entró nadie en todo el viaje, pero quisieron ponerme problemas, y de las a penas 5 horas que tenía para dormir, quitarme más de una. Pisaba Italia con la indignació encima.

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