Visita a Amberes

Salimos de Brugge impresionados, no tenía ni idea de lo que me esperaría en la ciudad y fue una auténtica gozada. Así que venía a Amberes con la sensación de que no me conseguiría a impresionar. Pero me equivocaba, nada más llegar me quedaría anonadado.

 

Amberes posee una de las estaciones de tren más imponentes del mundo. Con una enorme cúpula en el centro, de más de 40 metros de altura, es una de las estaciones más bellas del mundo según muchos medios. Y lo cierto es que me quedé con la boca abierta des del primer instante.

 

Ya saliendo, no podía evitar ir girándome cada pocos metros para contemplar la estación. Hasta que el hambre apretó y un McDonalds se me cruzó por el camino e hice lo más estúpido, entrar. Aunque parezca la opción más barata al final para quedarte lleno hay que dejarse muuucha pasta. Casi más que un menú en un restaurante. Pero caí, no gasté mucho, pero me quedé con hambre.

Estación Amberes

Voy llegando al centro y en la plaza Groenplaats, justo al lado de la catedral, me encuentro con un torneo de baloncesto callejero. Jugaban un tres por tres y con bastante nivel. Así que decidí tomar a siento y disfrutar de la final que estaba a punto de empezar.

 

Acaban ganando los blancos y me marcho para la catedral. Allí me encuentro con otro majestuoso monumento, siendo una de las mayores iglesias góticas del mundo. En su interior se pueden encontrar pinturas de Rubens, pero destaca las torres de su exterior. La más alta fue financiada por los ciudadanos, mientras que la que se quedó a medias debía hacerlo la iglesia. Pero o consiguió reunir los fondos necesarios.

Catedral de Amberes

Si cogemos a mano izquierda, mirando a la catedral, llegamos a la majestuosa Grote Markt de Amberes. Lo primero que llama su atención es su ayuntamiento con las banderas de todas las nacionalidades que conviven en la ciudad. Pero el conjunto de la plaza es realmente bella, con casas como las de brujas pero con acabados en oro.

 

En la misma plaza esta el albergue que más barato vi en booking, Antwerp City Hostel. Así que hoy con tiempo para negociar, conseguí rebajar el precio 10€ de lo que pedían. El albergue en si era bastante normal y con cero ambiente. Sus puntos buenos son que viene desayuno incluido y la localización, des de la habitación se observaban estas vistas.

 

La tarde no da para mucho más, tan solo para ir a comprar un cepillo de dientes, (me lo dejé en Brugge). Soy un desastre. En el corto paseo me acerque al enorme río que divide la ciudad y a la vez es fuente de la economía de la ciudad. Hay que recordar que Amberes se disputa con Hamburgo ser el segundo puerto más importante de Europa.

Me quedo hasta la noche trabajando y me voy a dormir. Al día siguiente empiezo a explorar un poco la ciudad hasta que empiece el Free Tour. Primero me quedo en el Grote Markt tocando. Pero empiezan a tocar las campanas y me dejan con las ganas. Aquí el carrillón es muy florido, como podéis ver.

 

Luego me fui, casi sin querer, a la iglesia de San Carlos. la única iglesia a la que se puede acceder gratuitamente. Además posee algunas obras de Rubens, o otros autores, que van cambiándose cada x tiempo.

Iglesia de San Carlos

Vuelvo para la Grote Markt y empiezo el tour con una venezolana que no lo hace muy bien. Demasiado preparado y nada de improvisación. Se nota demasiado el papel y se hace un poco tedioso. Eso no quita que la información fuera muy útil. Llegando al túnel que cruza el río, donde lo más curioso son sus escaleras mecánicas de madera que datan del 1933, empecé a escuchar a dos chicos que hablaban catalán.

 

Me pongo a hablar con ellos y me dan información muy interesante. Los dos han estado viajando por muchos lugares. Uno de ellos fue Rusia, haciendo el transiberiano. Ahora estaban con la familia en Amberes y aprovecharon al conocer mi historia, para darme algunos consejos. Además me invitaron a unirme a comer. Aunque me pude quedar poco ya que tenía que coger el tren rápido.

 

Les dí las gracias y me marché para la estación a toda prisa. Esta vez no había tiempo a embobarse con la enorme arquitectura. Llego 10 segundos antes de que el tren salga dirección Breda.

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