Visita rápida a Tirana, Albania

Salimos de Podgorica al mediodía. Cogemos otro bus, aunque este parecía más profesional que los típicos de los Balcanes. Los horarios parecían normales 3 horas para hacer 250 km. Iluso.

 

Nada más salir, a los 5 km, el bus tiene que parar en el primer pueblo. Se ha averiado. Así funcionan las cosas aquí. Ahí nos veíamos todos los pasajeros esperando en la puerta de una casa mientras el mecánico intentaba arreglar. Al menos las vistas no estaban mal.

 

Después de 2 horas seguimos y con la lección aprendida. No confíes nunca en los transportes de los Balcanes. Además fue una ruta rara… Pasamos por Tirana, pero en vez de entrar y dejar a los que íbamos a Tirana se dirige a una ciudad de la costa y luego vuelve. En fin… más retraso.

Llegamos a Tirana y en la salida del bus me pregunta un mochilero donde voy a dormir. Le contesto que no lo sé, aún esperaba algún CS de última hora. Al final los dos preguntamos a otros dos mochileros u dicen que van a un hostel. Así que los acompañamos.

Al final nos quedamos los dos en el hostel, no estaba mal… tenía una terraza muy chula y las habitaciones eran bastante amplias. Nada más llegar oigo dos chicas hablar castellano y no dudo en empezar a hablarles.

Terraza del Hostel

Al final acabamos cenando juntos en el hostel. Me explican que están haciendo ruta por los Balcanes y que mañana ya suben para el norte. Allí entra uno de los trabajadores del hostel, un chico que chapurreaba el inglés y que intentaba ligarse a una de las chicas.

A la mañana desayuno con ellas y al irse me quedo hablando con el chaval. Me dice de dar una vuelta por la ciudad. No visitamos mucho, lo primero la plaza principal.

 

Luego vamos a una mezquita, él no era creyente, pero es como en España, país musulmán pero poca gente practicante. Aún así entramos para verla, mi primera vez en una y lo cierto es que era bastante bonita.

 

Luego me invita a comer, un plato muy típico de los Balcanes. Se trata de una especie de salchichas llamadas ćevapčići, que va acompañado de un pan esponjoso.

Al terminar vamos para el hostel y yo llevaba unos días poco comunicativo… así que decidí marcharme esa misma noche. Compré un ticket para el bus y pasé la tarde en el hostel.

Pero justamente cuando ya tenía hora de salida empecé a congeniar con los huéspedes. Empecé a organizar juegos de cartas y cuando empezaba a estar más sociable. Adiós.

Me fui a toda prisa para la estación de buses y de camino, en la puerta de un establecimiento un chaval me pregunta si tengo una chaqueta o algo así. Le digo que no y no le entiendo. Le digo que tengo prisa y me voy. A lo que me dice: “we kill u” y al girarme finge dispararme con una con su mano haciendo forma de pistola. A lo que le respondo: “¡Olrait!” Y me voy.

Al final llego 5 min antes de que saliera el bus y un poco sudado por la caminata a contrarreloj. Todo apuntaba bien, cansancio para dormir bien y un autobús que casi seguro llegaría tarde para darme más horas de sueño.

Pero en aduanas nos quisieron joder. Nos hicieron bajar 2 veces del autobús y revisaron nuestras maletas a conciencia. A mi me cogieron la máquina de cortar el pelo y preguntándome que era. La tenía él, así que me pasé la mano por el pelo indicando la función. Aún así se estuvo un par de minutos tocando los dos botones que tiene la máquina…

Y lo peor es que llegó a la hora. Para una vez que no lo deseo. Así que ya me veía en Skopje, a las 5 de la mañana intentando dormir en la estación de buses. Aunque al final lo conseguí.

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