Visitando Brugge

Después de desesperarme por no encontrar sitio y con un tiempo que avecinaba tormenta llego a un albergue llamado: “Charlie Rocket´s”. Os lo digo para que no vayáis.

Llego algo desesperado y pregunto si hay sitio. Me dice que solo le queda una cama, después de fingir mirar un poco las reservas. Me dice un precio mucho más alto que el de internet, pero con la desesperación y el cansancio que llevaba, no tenía ganas de regatear así que acepté.

 

Aprendí rápido que en estos albergues se miente mucho. Nunca tendrás tanta suerte como para que solo haya una plaza, y si el precio te parece abusivo se puede negociar. Sobretodo si en Internet sale por menos. Lo aprendí por Eli, una chica argentina que llegó antes que yo al hostel y le dijeron lo mismo. Aunque a ella se lo dejaron 2 euros más barato.

Estuvimos hablando un rato y decidimos dar una vuelta por la ciudad. Curiosamente, dejó de llover y además una couchsurfer me dijo a última hora que podía ir a su casa. Pero eso no me quitaron la ganas de pasarlo bien, ya que Brugge estaba en fiestas.

 

Fuimos a un concierto un poco heavy o hard rock. Nunca se me dió bien etiquetar los subgéneros de rock duro. Eli y yo compartimos unas cervezas y me explicó un poco su viaje. Llevaba dos meses por Europa intentando viajar y trabajar a la vez. Era diseñadora y trabajaba con el porátil mientras visitaba el viejo continente. Me ayudó mucho en como compaginar trabajo y viaje, sobretodo haciéndome entender que al inicio es muy difícil hacerlo y que, como todo lleva tiempo.

 

Finalmente nos aborda un colgado, no se si en ese instante iba drogado o alguna droga en mal estado lo dejó así de por vida, pero nos empezó a dar la turra fuertemente. Siempre con buen rollo, pero la tabarra era importante. Cuando nos dejó tranquilos dimos un paseo por la bellísima ciudad, una vez con el estrés fuera se puede apreciar todo mucho más.

Al día siguiente me despido de Eli, que va camino de Amsterdam, mientras yo me preparo para hacer un Free Walking Tour. (Dentro de tres días explicaré que se puede visitar de Brugge y su historia.) Fué un tour muy bueno, aunque la belleza de la ciudad ayudaba. Hoy, ya con el día despejado, pude apreciarla al 100%. Su casco antiguo te transporta a otro lugar, y quizá otra época. Todas las edificios tienen arquitectura gótica flamigera y rodeada por muchos canales. Es el conjunto lo que hace la ciudad encantadora por muchas fotos o videos que muestre, aunque aquí va uno.

 

Otra parte muy buena de la ciudad, como en toda Bélgica es la cerveza. Hay una cantidad increíble de cervezas Belgas y casi todas están recogidas en el bar/tienda 2be. Podéis entrar y observar las 1721 tipos de cerveza que tienen, todas belgas, expuestas en un largo escaparate. Aunque por toda la ciudad podéis encontrar una gran variedad de cervezas.

 

Una vez vista la ciudad me dirijo para la estación con dirección Amberes, que al igual que Brugge, ningún Couchsurfing me ha aceptado la solicitud. Así que no quiero que me vuelva a pillar el toro como ayer y llegar sin poder negociar un buen precio. No obstante, antes de llegar a la estación, Brugge me deleita con un desfile de coches clásicos.

En definitiva, la belleza de la ciudad, además pille poco turista por suerte, hizo que me olvidara de el precio abusivo del albergue, que no valía nada la pena en tema de infraestructura, y todo el estrés acumulado. Pero es que al final, el encanto de Brugge me evadió de toda preocupación.

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